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La Industria Nacional

Las características de proceso de industrialización del país y la distribución de los recursos naturales han influido en la configuración espacial de la industria. Dicha configuración se manifiesta, por un lado, en la tendencia a la concentración de la actividad industrial en áreas determinadas, y, por otro, en una cierta especialización de las diferentes regiones del país. 

 

Los grandes complejos industriales se encuentran en las áreas de Santiago, Valparaíso y Concepción, donde confluyen diversos factores favorables para la localización de industrias, esto es, materias primas, fuentes de energía, buen desarrollo de vías de comunicación y transporte y una fuerte concentración demográfica que facilita la obtención de mano de obra y que, además, significa un buen mercado consumidor.

 

 

 

 

Planta siderúrgica de Huachipato 
(VIII Región)

 

 

Concentraciones menores se encuentran en las capitales regionales o en algunos centros urbanos mayores; estos centros industriales son menos diversificados y tienen uno o dos rubros más desarrollados. Por ejemplo, la industria pesquera (harina de pescado) en Tarapacá, agroindustria en chile central, maderera en el centro-sur, y ganadera desde Biobío a Magallanes.

 

Los tipos de industria más importantes son: alimentaria, con un 30% de participación; la textil con un 21%; y maderera con un 14%. La industria de papel y la celulosa, con un 5.4% de participación, es la que aporta mayor valor agregado al país y se concentra en las regiones Metropolitana, del Maule y del Biobío.

 

 

La Industria Energética  

 

Por su nivel de tecnificación, la producción de energía eléctrica es considerada una actividad industrial que, además, resulta fundamental para el desarrollo de otras actividades productivas.

 

Esta energía se obtiene en dos tipos de centrales: las termoeléctricas y las hidroeléctricas. Estas últimas utilizan como fuente de energía la fuerza del agua, y las termoeléctricas, el petróleo o el carbón.

 

En el país, existen cuatro sistemas eléctricos diferentes que, ordenados de norte a sur, son: el Sistema Interconectado del Norte Grande (Tarapacá y Antofagasta, con centrales termoeléctricas), el Sistema Interconectado Central (desde Taltal hasta Chiloé, con centrales termoeléctricas e hidroeléctricas), el Sistema Eléctrico de Aisén (centrales hidroeléctricas) y el Sistema Eléctrico de Magallanes (centrales termoeléctricas).

 

Chile tiene un enorme potencial hidroeléctrico, del cual sólo se aprovecha algo más de un 10%. A éste, debe sumarse el inmenso potencial que le ofrece la generación de energía heliotérmica (solar) en casi todo su territorio. Lo mismo sucede con la energía eólica y geotérmica.