La suerte esta echada

El siguiente articulo fue publicado en La Nacion, el lunes 3 de diciembre. Es interesante constatar que todas las investigaciones reafirman que los resultados academicos estan relacionados con el entorno socio-cultural del alumno, mas que con la dependencia del colegio al que asiste.

Hoy, mas de 240 mil jovenes van a rendir la Prueba de Seleccion Universitaria, requisito indispensable para acceder a la educacion superior. Ninguno sabe, sin embargo, que gran parte de ellos ha determinado su fracaso o exito en el test cuatro años antes de rendirlo. Asi lo revela la investigacion de Marisol Contreras y Francisca Corbalan de los equipos de Psicologia y Educacion de la Universidad de Chile (EPE), denominada “La suerte esta echada. Estudio cuantitativo de los factores asociados al rendimiento en la PSU”.

Realizado en los años 2005 y 2006, el trabajo -dirigido por Jesus Redondo, director del Observatorio Chileno de Politicas Educativas- se basa en los resultados del Simce de 8º basico del año 2000 y los de la PSU del 2004. Las conclusiones son claras: en primer lugar, el Simce surge como el mejor predictor para los puntajes de la PSU, pues se mantiene casi inalterable la logica del desempeño en el tiempo. “Los niños a los que les fue mejor en el Simce son los mismos a los que le fue bien en la PSU, y a los que les fue peor en el Simce en su mayoria son los que sacaron los peores puntajes en el test de seleccion universitaria”, dice Contreras.


Eso se explica porque el nivel de logro en educacion basica aparece como una de las principales condicionantes para una buena PSU. Mas que si en Educación Media se va a un liceo municipal o privado. El tema es que los alumnos mas pobres estan en colegios con peores Simce. A lo que se suma un hecho ya innegable: los ingresos familiares siguen incidiendo fuertemente en el exito escolar.

“El analisis de datos demuestra que existen importantes diferencias entre estudiantes provenientes de familias con distintos ingresos en cuanto al nivel de escolaridad alcanzado por sus padres, el tipo de establecimiento al que asistieron (dependencia, si es urbano o rural y modalidad) y la calidad del contexto academico de educacion basica. Mientras mas pobres los estudiantes, peores resultados tuvieron sus escuelas en la enseñanza basica”.

En la investigación se estudiaron 10 variables: el logro previo promedio individual de puntajes en matematicas y lenguaje en el Simce 8º básico 2000, las notas de enseñanza media, el sexo, el ingreso del grupo familiar (bajo, medio, medio alto, alto), la educacion del padre y de la madre, el contexto academico de la educación basica (puntaje Simce individual de 8º básico, año 2000), modalidad de enseñanza media (cientifico humanista o tecnico profesional), dependencia de la enseñanza media (municipal, particular subvencionada, particular pagada), ruralidad de la escuela basica y dependencia de la escuela basica.

La investigacion derriba el mito de la importancia del tipo de la dependencia del colegio al que se va. “Es importante recalcar que para la PSU resulta mucho mas determinante el nivel general de los compañeros de educacion basica que si el colegio de Educación Media era privado o municipal”, sostiene Marisol Contreras.

LOGRO Y FACTOR DINERO

En todos los niveles de ingreso familiar, los estudiantes con un logro en educacion basica superior a la media nacional (es decir con puntaje Simce superior a 250 puntos, en 2000) obtuvieron mejores puntajes en la PSU que los con logro inferior a dicho puntaje.

Ahora si se desagrega el dato por ingreso familiar del escolar y se toma a todos los que tuvieron menos de 250 puntos en el Simce, la brecha se hace evidente. “Esto se traduce en que solo el 20% de los estudiantes pobres que obtuvieron menos de 250 puntos en el Simce lograron mas de 450 puntos en la PSU, versus 66% de los estudiantes provenientes de familias con un nivel de ingreso alto”, precisa Marisol Contreras.

Contreras dice que si bien las diez variables estudiadas tienen un efecto significativo en la PSU, la que condiciona con mayor fuerza los puntajes (de matematicas y lenguaje ) es el logro alcanzado en la educación basica (medido en el Simce). De hecho, este factor explica por si solo el 57,9% del rendimiento de la PSU.

“Esto no significa que lo aprendido hasta 8º sea causa unica de lo aprendido en la Enseñanza Media, pues hay niños que escapan a esta determinacion y porque sabemos que participan muchas otras variables. Pero si se puede afirmar que, actualmente, en la gran mayoría de los jovenes la suerte esta echada cuatro años antes de rendir la PSU”, señala la investigadora.

LEGITIMADOR DE DIFERENCIAS

En ese sentido, para las investigadoras la PSU es un instrumento que legitima las desigualdades sociales y constituye una forma actualizada del fracaso escolar por el hecho de que sus condicionantes principales son de orden socioeconomico, de formacion basica y de contexto academico. “La distribucion de sus puntajes coincide estrictamente con la distribucion del ingreso”, explica Contreras.

“Lo que se dice publicamente de la prueba es que es una medicion objetiva, valida y confiable del merito personal, un ordenamiento legitimo de la capacidad y el esfuerzo de los jovenes. Sin embargo, obteniendo puntajes sobre los 450, practicamente todos los estudiantes de alto ingreso familiar ocupan plazas universitarias, mientras solo un 23 % del resto de los estudiantes logra matricularse en las universidades del Consejo de Rectores. Asi, la PSU aporta tambien a la reproduccion de las desigualdades sociales y a su legitimacion”, sentencia la especialista.

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